El pasado mes de marzo participé como voluntario en el programa “Tus Finanzas, Tu Futuro”, promovido por la fundación Junior Achievement, que solicitó voluntarios a las principales entidades financieras españolas y se desarrolló en todo el país.

Se trata de una iniciativa de educación financiera para estudiantes de 3º o 4º de la ESO con un programa prefijado. Dos voluntarios acuden como profesores al centro una hora a la semana durante tres semanas e imparten una clase con material y contenido proporcionado por los organizadores.

Algunos de los principales directivos de la banca en España actuaron también como voluntarios inaugurando el programa, algo de lo que se hizo eco la prensa económica. Confieso que me decepcionaron bastante los mensajes que recibí, incluidos los de algunos periodistas a los que sigo con asiduidad. No hay duda de que la imagen de la banca no pasa por sus mejores momentos, y sin duda que se le pueden hacer muchas críticas cargadas de razón. Pero la reacción de la opinión publicada sobre el programa en su inauguración me pareció totalmente desatinada (aunque he de señalar esta excepción).

La presencia de los primeros espadas de las finanzas debe servir para darle visibilidad al programa y no para desacreditarlo ante la opinión pública. Ojalá en sucesivas ocasiones funcione mejor este aspecto.

Los temas de cada una de las clases fueron:
* Elaboración de un presupuesto mensual para el hogar: Gastos e ingresos
* Medios de pago y endeudamiento
* Productos donde invertir el ahorro

En mi caso, junto con una compañera del Banco, me asignaron una clase de 3º ESO de un colegio privado de las afueras de Madrid, en una de las zonas con mayor nivel de renta per cápita de la Comunidad de Madrid.

Ya soy voluntario en un centro del barrio de Tetuán (otro día hablaré del “Colectivo”), en el que trato con chicos de edades parecidas. El contraste que pude observar entre unos y otros me pareció brutal en lo educativo, aunque sus actitudes adolescentes son muy similares en ambos casos.

De las cosas que vi en el aula durante las tres visitas me gustaría destacar algunas cosas:
1) A pesar de estar entre chicos y chicas de familias con un alto poder adquisitivo, la mayoría son muy conscientes de lo que cuestan las cosas y entienden perfectamente el coste de oportunidad que implica tomar tus decisiones de dónde gastar el dinero.
2) A los alumnos que me tocaron en suerte, la idea de gastarte un dinero que no tienes les parecía sencillamente una estupidez. Por ejemplo, les parecía simplemente inverosímil que alguien pidiera un préstamo para pagar un préstamo anterior. Tuvimos que hacer un gran esfuerzo en explicar situaciones en las que tienes que tomar prestado el dinero y hacer una adecuada valoración de los riesgos (hipoteca, compra de un coche…).
3) Las chicas tienen un perfil de riesgo mucho más conservador que los chicos. Esto ya es sabido, pero me sorprendió que a esta edad quede ya tan patente.
4) Algo que también me sorprendió por el tipo de colegio: son muy conscientes de la realidad laboral que vive el país y se sienten ya afectados por cuando les toque salir a ganarse las habas por su cuenta.
5) Una alternativa -a esa edad- para obtener ingresos adicionales en caso de necesidad sigue siendo “casarte con un rico”. Hay cosas que no cambian.

Para mí y para mi compañera fue una experiencia muy enriquecedora, nos divertimos mucho planteándoles escenarios en los que tuvieran que decidir qué hacer con el dinero que tienes (ahorro) o el que no tienes (deuda).

Pero sin duda mi mayor satisfacción llegó al final de la última clase cuando les preguntamos si les había gustado el programa. La mayoría respondieron con un “sí” casi rutinario, pero Sara, una de las chicas que más participó en la clase dijo que no. Todos estallaron a reír y le preguntamos por qué. Respondió que era “un agobio” tener que empezar a pensar en todas estas cosas. Tal vez conseguimos dejarle un gusanillo en el cerebro haciendo raca-raca… eso es para mí la educación, y con que haya servido para que Sara se haga preguntas, el programa para mí habrá sido un éxito.